La estadounidense venció a la rusa por 6-0 y 6-3 en un partido rápido de 59 minutos | Williams sustituirá a partir del lunes a la serbia Jelena Jankovic en lo más alto del escalafón de la WTA
La estadounidense Serena Williams destruyó hoy por 6-0 y 6-3 a la rusa Dinara Safina en la final del Abierto de tenis de Australia, con lo que logró su cuarto título en Melbourne, el décimo del Grand Slam y el número uno del mundo en el ranking WTA.

Williams, de 27 años, apenas dejó sentarse a los aficionados en el estadio Rod Laver Arena, donde terminó con la rusa, tercera jugadora mundial, en 59 minutos de juego. Safina, que también aspiraba al número uno con la victoria, perdió su segunda final de Grand Slam, después de su derrota en 2008 en Roland Garros ante la serbia Ana Ivanovic.
Williams, que a partir del lunes sustituirá a la serbia Jelena Jankovic en lo más alto del escalafón de la WTA, se convierte en la primera mujer que encadena títulos en dos grandes seguidos -ganó el US Open el año pasado- desde que lo hiciera la belga Justine Henin en los mismos torneos de 2003 y 2004.
El primer set fue un suspiro. En 22 minutos, la norteamericana había encarrilado un partido en el que Safina estuvo ausente. Tres bolas de break le bastaron a Williams para romper en tres ocasiones el servicio de su rival, que sólo tuvo una oportunidad de rotura en todo el choque.
La norteamericana basa su juego en la potencia, pero a veces es incontrolada. Hoy, sin embargo, apenas cometió siete errores no forzados en todo el partido. Safina, por el contrario, tuvo tiempo para equivocarse en 21 ocasiones, pese a lo rápido que pasó todo.
Williams fue elevando su juego a medida que avanzaba el torneo y terminó como un ciclón, demostrando que merece el número uno del mundo. La norteamericana, que ya fue primera del ranking durante 61 semanas, mantendrá el puesto al menos otras dos. "La primera semana fue dura, pero conseguimos superarla", dijo Williams dirigiéndose a su madre, que hacía fotos con su pequeña cámara compacta desde el box de la jugadora.
La tenista estadounidense, que no ha perdido ninguna de sus cuatro finales en Melbourne, sumó a su ya abultada bolsa de premios otros 1,27 millones de dólares, lo que eleva el dinero acumulado durante sus 14 temporadas en el circuito a alrededor de 24 millones.
Según la WTA, Williams es ya la deportista que más dinero ganó en premios durante su carrera, por delante de la ex golfista sueca Annika Sorenstam. Por si fuera poco, el viernes se impuso también en la final de dobles, donde forma pareja con su hermana mayor Venus.
La norteamericana no tuvo hoy piedad de Safina. A sus 22 años, la rusa buscaba en Melbourne salir de la sombra de su hermano Marat, ex número uno del mundo y campeón del US Open de 2000 y del Abierto de Australia de 2005. "No puedo decir mucho, apenas estuve una hora en la pista", dijo Safina dirigiéndose al público tras su derrota. "Siento haberos decepcionado un poco, pero espero volver el año próximo y hacerlo mejor".
Si Williams, proclive a descuidar el tenis por aficiones como la moda o la interpretación, mantiene el foco sobre la raqueta, el tenis femenino podría encontrar la estabilidad que le falta desde la retirada de Henin en mayo de 2008.
La belga estuvo un año y dos meses al frente de la clasificación, pero desde su adiós, el cetro cambió de manos como una barra caliente entre la rusa Maria Sharapova, Ivanovic, Jankovic y la propia Williams.
Antes de llegar a Australia, sin embargo, la norteamericana lo dejó bien claro. "Uh, no. No creo que haya nadie mejor que yo", aseguró. "Aunque yo estuviera la mil en el mundo, me seguiría sintiendo como si fuera la mejor". Ahora es la reina sin discusión.